Lágrimas de arena

Aicha, nacida entre dunas en un campamento de refugiados saharauis en el desierto argelino, había llegado a España en 1995 con el programa Vacaciones en Paz. Vino para dos meses y se quedó seis años con Julia y Javier, sus padres de acogida. En septiembre de 2001, sus padres Embarek y UmSad le pidieron que volviese al desierto para cuidar de la frágil salud de su madre. Justo antes de embarcarse rumbo al desierto, un hombre oscuro le dijo a Javier con un susurro de secretos: "Si queréis volver a verla, no la dejéis marchar. Recuerda que los saharauis también somos moros y que ella ya...


























































