Mi sangre es negra, mi herencia es minera

El autor, ha tenido una vida intensa como miembro de la Policía de Barcelona en las unidades más arriesgadas y punteras, y como responsable de empresa privada, una vez entrado en esa edad de la jubilación en la que cuesta adaptarse a la nueva vida, decide plasmar las vivencias de su niñez en forma de versos. Recordando aquellas travesuras y trayendo a su mente los mejores recuerdos de su vida en aquel importante centro minero que representó su pueblo. Cuando llega la jubilación, no estamos preparados para afrontar la inactividad, a mí me dio por escribir todo aquello que se me pasaba...


























































