Momentorum

Fue hace varios años, en uno de esos barrios civilizados de Nápoles, en mitad de una tarde de esas que producen la calidad y el olor de los primeros días de luz de la primavera, cuando me empeñé en las vidas pretéritas de aquellos que habitaron esas calles que ahora soportan turistas. En una almoneda llena de todo tipo de impresiones gráficas chabacanas, y que hasta hace bien poco tiempo, por el olor, bien debió de ser una galante librería, me dedicaba a violentar una caja anónima de memorias acartonadas en un preciosista blanco y negro; de esas que son capaces de adaptarse a las...


























































