A ver cómo os lo explico... Ser diva es, en definitiva, una actitud ante la vida. Una forma de vivir. No tienes por qué vestir ropa de marca o ser una modelo de Victoria's Secret. Basta con que creas que lo eres (sí, la chica de las alas) y uses la calle como tu propia pasarela particular mientras caminas con los auriculares puestos escuchando una canción que te haga sacar lo mejor de ti. A una diva no se la puede achantar. Nunca. Es más, si adoptas la actitud de manera continuada que te voy a contar en este libro, enseguida verás cómo a ti tampoco te achanta nadie. Tus amigos, tu...