Saltar al contenido

Jesús y la Virgen María En el Espíritu Santo de Dios

Sobre este libro

Jesús fue engendrado por Obra y Gracia del Espíritu Santo en el vientre de María. ...Para que Jesús sea Dios, María también debe serlo, sino Jesús sería un semidiós. ...fuera de toda lógica humana: María es Madre y compañera a la vez y ambos entraron al umbral de la encarnación al mismo tiempo. ...El Espíritu Santo de Dios en su omnipotencia y omnipresencia se hizo mujer y hombre a la misma vez. ...Lo que para el ser humano parece suceder en tiempos distantes, en realidad sucede en un mismo instante divino. ...Desde la creación y por toda la eternidad hemos tenido la existencia de una única esencia divina de donde proceden Jesús y María; el Espíritu Santo de Dios (YHVH, Yahvéh o Jehová). El Espíritu Santo de Dios está sobre mí, me ha ungido para dar las buenas nuevas a la humanidad, ...pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús y María aún no habían sido glorificados, ...esto es lo dicho por el Espíritu sobre lo que habían de recibir los que creyesen en Jesús y María. “La Virgen María, engendró al Ser que la creó a ella, dio el Ser al Ser Creador, encerró en su seno al Inmenso e Infinito, encerró en sus entrañas a quien no cabe en todo el mundo, sostuvo en sus brazos al que todo lo sustenta, ejerció vigilancia sobre el que todo lo ve, tuvo a su cuidado al Ser que cuida de todos, tocó los confines de quien no tiene fin.” Cualquier pregunta o comentario sobre este libro pueden hacermela llegar a través del corréo electrónico generacionamerica@yahoo.com

Cómo acceder a esta obra

Sigue descubriendo el libro y consulta las opciones para obtenerlo en formato digital.

Valoración

Popular

4.8

12 Valoraciones Totales


Regístrate o inicia sesión para votar.

Biografía de Juan De La Cruz

Juan de la Cruz, también conocido como San Juan de la Cruz, fue un poeta, místico y reformador religioso español del siglo XVI. Nacido en Fontiveros, cerca de Ávila, en 1542, es una de las figuras más importantes del misticismo cristiano y de la literatura en lengua española. Su vida y obra están intrínsecamente ligadas al desarrollo de la Orden de los Carmelitas y al movimiento de la Contrarreforma.

Desde joven, Juan mostró un interés por la vida religiosa. En 1563, se unió a la Orden de los Carmelitas y se convirtió en un ferviente defensor de la vida austera y la búsqueda de una relación más profunda con Dios. Junto a Santa Teresa de Jesús, fue uno de los pilares de la reforma carmelita, que buscaba retornar a los ideales fundacionales de la orden. Esta reforma fue crucial para revitalizar la espiritualidad entre los integrantes de la orden, llevándolos a una vida más dedicada a la contemplación y la oración.

La vida de Juan de la Cruz no estuvo exenta de desafíos. En 1577, fue encarcelado durante casi nueve meses por parte de sus propios hermanos carmelitas que se oponían a sus reformas. Esta experiencia, aunque dolorosa, influyó significativamente en su obra literaria y espiritual. Durante su encarcelamiento, escribió algunos de sus poemas más inspiradores, que reflejan su profunda conexión con Dios y su experiencia mística del amor divino.

Su poesía es conocida por su profundidad y belleza. En obras como “La noche oscura del alma” y “El cántico espiritual”, Juan de la Cruz utiliza alegorías y simbolismo para describir el viaje del alma hacia la unión con Dios. Estos escritos no solo son fundamentales en la literatura religiosa, sino que también han influido en poetas y escritores a lo largo de los siglos.

  • “La noche oscura del alma”: Un poema que describe el proceso de purificación y el dolor que puede acompañar a la búsqueda de Dios.
  • “El cántico espiritual”: Una obra que celebra el amor místico entre el alma y Dios, utilizando un lenguaje lleno de metáforas y sensaciones.

Juan de la Cruz fue canonizado en 1726 y declarado Doctor de la Iglesia en 1926, reconociendo así su profunda contribución a la teología y la espiritualidad cristiana. Su legado perdura tanto en la literatura como en la vida espiritual de millones de fieles alrededor del mundo. Su enfoque sobre la contemplación y el silencio ha resonado a través de los siglos, ofreciendo una vía para la meditación y la búsqueda de la verdad interior.

Finalmente, Juan de la Cruz falleció el 14 de diciembre de 1591 en Úbeda, donde su influencia espiritual y literaria sigue viva. Es recordado no solo como un santo, sino también como uno de los mayores poetas de la lengua española, cuyas obras siguen inspirando a generaciones en su búsqueda de la conexión con lo divino.

Más libros de la temática Religión

Novedades Literarias