Los ensebados

Hay quienes piensan que las sombras tienen nombre y que son capaces de llegar de improviso a las ciudades y los puebloes. Allí se quedan y entonces comienzan a suceder las consas más extrañas; la gente cambia poco a poco, y elmiedo aparece al dar vuelta en cada esquina. Así sucedió en Bacalar cuando detrás de las ventanas podían oírse voces que susurraban: - Los Ensebados.


























































