La fiesta y la ceniza
Sobre este libro
Hay en este libro un entrañable amor a la vida, a lo que ella tiene de viviente, de poesía: su abismal fragilidad, su carne viva, su muriente latir: “es tan bella la ruina, tan profunda / que ni siquiera el tiempo nos puede destruir”. Y el amor a la vida es eso, el haber entendido que muerte y belleza son una misma realidad: un mismo fulgor, el de los reflejos de algún instante sobre el río que pasa, mientras pase, mientras no seamos nosotros los que nos miramos en él: “Semejante es mi extrañamiento en una página como ésta, / donde no se podrán ver los pasos de quien soñó este paisaje”. Hugo Mujica
Cómo acceder a esta obra
Sigue descubriendo el libro y consulta las opciones para obtenerlo en formato digital.






