La vida: A veces dulce, a veces amarga.
Sobre este libro
Avece todo brilla, la oscuridad no existe, y si lo hace, es para protegernos. Pero avece la luz es densa tiniebla y la oscuridad no nos protege, sino que nos asusta nos llena de amargura y nos deprime. En aquellos días no encontramos consuelo en cosa alguna, lo dulce sabe amargo, y lo amargo sabe a desgracia. La sonrisa de un amigo es una burla, y la sabrosa comida que mamá acostumbra cocinar, en aquellos tiempos no tiene gusto y no vale la pena comerla. En aquellos días la cara pálida de la muerte se nos parece a la belleza misma personificada. Las cuencas vacías y oscuras de sus ojos, son como lunas llenas que libertan el alma. La enclenque figura de la muerte, representa el sol candente que ha de librar el alma de las densas tinieblas que cubren sus entrañas. Por aquellos tiempos anhelamos danzar con la muerte, abrazar la muerte, besar la muerte, acariciar la muerte y de sus pechos beber el dulce veneno que acabará con nuestro sufrimiento.
Cómo acceder a esta obra
Sigue descubriendo el libro y consulta las opciones para obtenerlo en formato digital.
Valoración
Más libros de la temática Ficción
Novedades Literarias
Japón ante la nueva configuración de Asia del Pacífico.
Juan José Ramírez Bonilla
Esclava de la libertad
Ildefonso Falcones
Fundamentos de economía
Robin Wells







