Crecer en situación transcultural

Un niño siempre conlleva una parte de extrañeza para los adultos que lo reciben y lo crían e implica exponencialmente la pregunta por los orígenes y su narración. La filiación puede definirse como una vivienda de pertenencia recíproca, vivencia que, una vez instalada, necesita ser replanteada a lo largo de la existencia en el seno de un proceso progresivo de adopción mutua entre adultos y niños, incluso en el marco de la filiación biológica. Este interrogante sobre los orígenes nos lleva a interpelarnos sobre la importancia de la cultura y su transmisión. Marie Rose Moro y...


























































