El conocimiento del tiempo educativo

Educar implica, en gran medida, transgredir la flecha del tiempo y actuar a modo de contratiempo. Los profesores saben bien que, en numerosas ocasiones, para asegurar el éxito de su acción, deben a menudo "perder tiempo" dejándose paradójicamente llevar por él. El conocimiento del tiempo educativo nos introduce en el estudio de este peculiar contratiempo que, a diferencia del tiempo objetivo, predecible y cronométrico que sirve para racionalizar las actividades pedagógicas, permite a los educadores impedir que en educación el tiempo pase, se consuma sin más, fluya o simplemente...
