La Dirección de la Cura en el Psicoanálisis: Lógica del Significante & Lógica de lo Real (II)
Sobre este libro
Continuamos en este libro, una segunda parte, que será continuada, con una tercera. con la pregunta por la dirección de la cura en el psicoanálisis. La cuestión decisiva es cómo aborda el psicoanálisis el síntoma. En primer lugar, no lo considera un objeto despreciable, una especie de intruso, a desalojar, expulsar, como si fuese un ente morboso surgido de lo más extraviado y patológico del ser. Freud nunca despide al síntoma sin antes interrogarlo. Su primus movens, desde su deseo de analista, pasa por establecer un diálogo con él, respetándolo ante todo, al considerarlo una producción del sujeto. Todo síntoma esconde un valor cifrado que remite a una verdad desconocida para el sujeto. Esta verdad no sabida, inscrita en una cadena significante reprimida, es el testimonio de la división del sujeto. No se trata de cualquier verdad, sino de la verdad por antonomasia, por excelencia, la que nadie quiere saber, la del deseo, sustentada en la operación de castración ejecutada en el campo del Otro. . Con Urano, Gea y Crono, representados en un fresco de Vasari, pondremos a prueba el síntoma como formación triple, conjunta, anudada o desanudada, en la que el tejido significante sufre un doloroso desgarro porque no hay un padre que esté dispuesto a hacerse cargo del goce de la madre. Es ese punto de la estructura en el que el hijo se ubica como síntoma de los padres. Un corte fallido indica que el hijo no ha sido desalojado de su no-lugar de objeto del fantasma materno. Dostoievski y el parricidio, nos confronta a las consecuencias deletéreas que tiene para el hijo la presencia de un padre que no se hace presente como metáfora de sí mismo en relación a una mujer cuyo goce desea. La pulsión de muerte, en estado puro, abandonada a su suerte, que no ha recibido la hendidura castrativa producida por el corte del significante, es arrojada sobre el hijo, que, valga la redundancia, sufre el impacto en su cuerpo de sus efectos mortíferos. Hay algo, mejor dicho, todo, que pasa por la operación de nombrar. De facto, la dirección de la cura se extravía si se aparta de la única acción que se pone en acto en un psicoanálisis, y que comporta el acto de pasaje por el Otro: el acto significante anudado al deseo del psicoanalista (en función de deseo del Otro).
Cómo acceder a esta obra
Sigue descubriendo el libro y consulta las opciones para obtenerlo en formato digital.






