Furia

Un ligero movimiento de su cuerpo capto toda mi atencion. Se volvio, lento y preciso, como un gato que ronronea tranquilo en un dulce sueno. Se quedo boca arriba. Sus rasgos se dibujaron con mayor claridad bajo la luz rojiza. Serio, tranquilo, sorprendentemente atractivo. Tal vez hice algun ruido. Sus ojos se abrieron de pronto y se quedaron fijos en los mios. No me movi. Una expresion confusa inundo su mirada. Le costo unos segundos comprender que yo estaba ahi, unos instantes entre el sueno y la vigilia en el que su cerebro trataba de asegurarse de que era real. Y lo era. Senti la Furia...
