Soldados de Salamina

Lo confieso: nunca quise leer este guión. Es más: juré y perjuré que no iba a leerlo. Tenía mis motivos para ello. El primero y más evidente es que, del mismo modo que soy el peor espectador posible de "Soldados de Salamina" (la película), soy también el peor lector posible de "Soldados de Salamina" (el guión), por la sencilla razón de que soy el autor de "Soldados de Salamina" (la novela): nadie es perfecto. El segundo motivo es que, antes de leer este guión, yo creía que no sabía leer guiones, entre otras cosas porque apenas había leído en serio alguno y pensaba que, a...
